(En la consulta del médico Javier, entra Andrés)
ANDRÉS: Bueno, aquí estoy, ¿para qué me quieres?
JAVIER: Estoy a punto de recibir los resultados de sus análisis, si no le importa esperar.
ANDRÉS: No hay problema, ¿puedo fumar?
JAVIER: Aquí no se puede, además debería de irlo dejando.
ANDRÉS: Si claro hombre, por supuesto, me lo vas a decir tú, licenciado…
JAVIER: Puede terminar teniendo problemas en los pulmones y…
ANDRÉS: ¡Que no me des consejos de médico reprimido!
JAVIER: ¿Reprimido por qué?
ANDRÉS: Bah, tú qué sabrás, seguro que te pasas la vida trabajando.
JAVIER: Pero por lo menos tengo una vida estable.
ANDRÉS: ¿Vida estable? A ver, dime qué hiciste para sacarte las oposiciones.
JAVIER: Pues estudiar duro.
ANDRÉS: ¿Y tus amigos?
JAVIER: Los abandoné, no eran más que una banda de fracasados.
ANDRÉS: ¿Tienes novia?
JAVIER: No.
ANDRÉS: ¿Y los fines de semana qué haces?
JAVIER: Trabajo los viernes y los sábados y vuelvo cansado a casa, así que me quedo allí a dormir.
ANDRÉS: O sea que vas de casa al trabajo y del trabajo a casa.
JAVIER: Pues…
ANDRÉS: ¡Dime la verdad!
JAVIER: ¡Pues sí! ¡¿qué pasa?! Mi meta en la vida ha sido siempre terminar trabajando como médico y a mis 27 años es lo que hago.
ANDRÉS: Pero sin amigos ni novia y sólo pensando en trabajar, ¿a qué sí?
JAVIER: Pues…
ANDRÉS: No hace falta que me respondas, me lo imagino, eres la típica persona que no sabe disfrutar de la buena vida. Mira, tengo 46 años y cuando era adolescente supe que mi meta en la vida era disfrutar a tope cada segundo que viviera. Puedo decir sin exagerar, que llevo desde que dejé el instituto a los 16 años viviendo como nadie, riendo con mis amigos y absorbiendo cada minuto al límite para no terminar corrompiéndome y teniendo una vida tan triste como la tuya.
JAVIER: Bueno, sí, mi vida será triste, pero yo he sabido labrarme un futuro y espero llegar a viejo sin ningún problema. Estoy seguro que el haberme pasado tardes enteras delante de los libros, que mis amigos terminaran pasando de mí, el haber conocido pocas noches de fiesta, el no haber probado ninguna droga, etc. al final termine valiendo para algo.
ANDRÉS: ¡No valdrá para nada! Créeme, yo he disfrutado de cada instante de mi existencia y seguramente llegue a vivir tantos años como tú o incluso más. El futuro no existe, no señor, solo hay presente, el ahora mismo, y si no lo quieres ver es tu problema.
(Entra la enfermera y le entrega los resultados a Javier)
JAVIER: Bien, aquí los tenemos, veamos.
ANDRÉS: Date prisilla que he quedado.
JAVIER: (se impresiona al ver los resultados)
ANDRÉS: ¿Qué sucede?
(Se produce un largo silencio)
JAVIER: Debo comunicarle que sufre un cáncer de pulmón mortal.
ANDRÉS: ¿El qué?
JAVIER: Un cáncer de pulmón mortal. Le queda aproximadamente un mes de vida.
ANDRÉS: ¡No fastidies ! ¡Eso es mentira ! ¡No me jodas licenciado de mierda!
JAVIER: Lo siento…
ANDRÉS: ¡Tú qué vas a sentir, si tú no sientes nada!
(Otro largo silencio)
JAVIER: Se han encontrado restos de cocaína y canabinoides en sus pulmones…
ANDRÉS: …me voy a morir…
JAVIER: …y también heroína en su sangre.
ANDRÉS: …¿por qué me tengo que morir ahora?…
JAVIER: ¿Pues y usted a que se dedicaba ?
ANDRÉS: (medio llorando) ...no quiero morime ahora....
(Otro silencio)
JAVIER: Pues lo siento mucho, aquí tiene sus resultados…


